Familia
Se busca fijar la cuota alimentaria de un menor de edad y regular el régimen de visitas de uno de los padres.
¿Cómo actuar cuándo el otro padre de familia no permite visitas?
Aquellos padres de familia que no saben cuánto entregar a su hijo por manutención
Riesgos de
no actuar o
no tener asesoría
¿Qué pasa si el cliente no contrata abogado o actúa tarde?
La cuota alimentaria no tiene un porcentaje fijo universal.
El juez o el conciliador la determina caso por caso, teniendo en cuenta principalmente:
El objetivo no es castigar al padre o madre obligado, sino garantizar una vida digna al menor.
La cuota se calcula sobre el ingreso real del obligado, no exclusivamente sobre el salario mínimo.
Sin embargo:
Por eso la prueba de ingresos es clave.
Sí.
Es fundamental aportar documentos que permitan establecer la capacidad económica, como:
Una buena prueba evita cuotas injustas o insuficientes.
Si el obligado no acredita sus ingresos, la autoridad puede:
Ocultar ingresos no beneficia al deudor, suele perjudicarlo.
Depende del mecanismo utilizado:
Desde ese momento, la cuota es exigible judicialmente.
Si no hay acuerdo:
La conciliación es obligatoria como paso previo, pero no obliga a aceptar acuerdos injustos.
Sí, desde el momento en que la cuota fue fijada legalmente (acta o sentencia).
Importante:
Una vez fijada, el incumplimiento habilita el proceso ejecutivo de alimentos.
El incumplimiento puede generar consecuencias graves, entre ellas:
La obligación alimentaria no es negociable ni evitable.
El régimen de visitas es el mecanismo que garantiza el derecho del menor a compartir con ambos padres, incluso cuando no conviven.
Puede regularse:
El incumplimiento injustificado del régimen de visitas también puede generar consecuencias legales.
En principio, la obligación cesa con la mayoría de edad.
Sin embargo, se mantiene cuando el hijo:
Cada situación debe analizarse individualmente.